Caen las ventanas a este cuarto
como agua de mayo en agosto,
como el lugar angosto y desplomado
que vive acogido al fracaso;
si a caso lo intenta.
Nací de la oportunidad
del que no se lamenta.
Crecí entre sal de mar
y más que tierra.
Morí por no seguir viviendo
mientras pueda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario