domingo, 20 de marzo de 2011

La historia de Conchita (3)


Capítulo 3: Vómitos y leyendas.

Iban pasando los días, las semanas e incluso los meses. Entre risas y sustos se seguía usando el nombre de Conchita. A veces pasaban semanas entre atisbos de que podía ser real que existiera. Hace relativamente poco, iba a entrar en mi casa y escuché que al otro lado de la puerta se escuchaban vómitos de una persona que creía que era mi hermana. Al entrar y no ver nada, me asusté como casi nunca me había asustado.

En ocasiones sonaban puertas o el impacto de una persona que las golpea con intención de que sea abierta. Los ruidos llegaban incluso a confundirse con el sonido de un cristal al hacerse añicos en el suelo, claro que nunca había nada.

Pudiera ser que las cosas paranormales ocurrieran por nuestra falta de memoria y preocupación a la hora de encender las velas de miel, pero lo que estaba claro era que crecían de manera vertiginosa.

Todo esto no tiene ya importancia... no después de lo que había ocurrido antes de los vómitos; algo que enmudecía todos los sonidos que vendrían posteriormente, que hacía todo lo demás insignificante, aquello que a todos, a día de hoy, nos sigue dejando con la boca abierta, sin explicación y sin respuesta. El incidente del pollo.