sábado, 8 de junio de 2013

Flores



Flores (para tus muertos)


Y no eran rosas las flores,
eran del color de tus mejillas,
de olores descafeinados y siluetas
sin preguntas.
Juglares de lugares remotos
y banquetes cortos.
Eran frescas y claras y oscuras,
amigas de la luna y la locura;
naturaleza regalada
que nada tiene que envidiar a los bosques
ni a los dioses,
compuestas por su inequívoca indiferencia.
Plantada,
bajo tierra,

fiel amiga de raíces y gusanos,
se despierta la semilla
para un nuevo amanecer.

Y yo, pala en mano,
echándome mierda encima
a ver si crezco de una vez.