sábado, 10 de diciembre de 2011

Del otro lado


Palabras perdidas que ya no encuentro, 
ni busco. 
He crecido, 
he cedido conceptos a recuerdos que no consigo añorar, 
porque no quiero. 
Mi mente se mantiene inerte, 
inherente a la vagancia de unos muchos 
y unos tantos tontos que aún siguen soñando 
con no tener pesadillas. 
Me envuelven sus llantos, 
su típico utópico canto, 
su espanto reflejado en el miedo de unos cuantos;
lenguas mordidas por unos dientes envenenados 
en venideros cabos, 
cuerdas locas que atan cada paso. 
Caso cerrado.

La mente abierta es la que sueña, 
es la dueña 
de tener en la mano una vida que te quema; 
y qué más decir 
cuando la palabra escrita dice tanto por ti 
y por otros que no hablan, 
que mantienen egoístas sus 
palabras perdidas que ya…

(A una amiga a la que quiero y hace tiempo que no veo)

No hay comentarios:

Publicar un comentario