domingo, 1 de agosto de 2010

El comienzo

Muchas personas no comprenden el final de algo o de alguien, les aterra pensar que todo tenga que acabar y, aunque no lo reconozcan los más creyentes, a ellos les aterra pensar que la única persona que se supone, es capaz de no acabar, no haga nada por ellos. El final simpre debe ser aterrador, tiene que ser desesperante, inquietante y molesto. Pero le pese a quien le pese, tiene que ser, simplemente. No se puede intentar hacer algo sin conlcuir, sin terminar, pues es cuando algo acabo cuando podemos evaluarlo o echarlo de menos. Pensamos en lo miserable que es un amigo cuando deja de serlo y sabemos verdaderamente lo bueno que es alguien cuando deja de ser un desconcido para nosotros. No es una lucha que hay que contrarrestar ni un dolor que pueda ser pausado, es una realidad que debe prevalecer sobre muchas otras, y a quién no le guste la idea de lo "nunca eterno", que piense en el comienzo...

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